miércoles 24 de junio de 2009

EL TEMOR A LA MUERTE.

"Morir es como dormirse. No debemos temer esta experiencia, a pesar de que sí lo hacemos, por eso morimos con temor o dolor. Temor y dolor son partes de la vida, a medida que entramos en ellos, nos transforman.

Cada uno de nosotros tiene una imagen amada en su corazón: un padre, una madre, alguien querido, un amigo… mantenlo en tu corazón, pues este es un modo frecuente de partir.

Muere con la alegría de partir de un mundo finito, liberando así al Ser infinito".

(Paul Reps)

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domingo 7 de junio de 2009

LA ECONOMÍA SEGÚN EL BUDISMO.


Os incluyo la traducción al castellano que he realizado de un interesante libro portugués titulado: "O negocio é ser pequeno", capítulo IV, Círculo do Livro, 1973.
Viene como "anillo al dedo" para los tiempos de crisis que vivimos.
Recordad que la economía budista busca la máxima felicidad con la mínima producción.
Espero que os guste:
El punto de vista budista divide la función del trabajo en tres premisas:
Un hombre debe tener la oportunidad de utilizar y desarrollar sus facultades, que le permita superar su egocentrismo, unirse a los otros en una tarea común y generar productos y servicios necesarios para una existencia digna.
Una vez más, infinitas son las consecuencias derivadas de ese concepto. Organizar el trabajo de manera que carece de sentido, aburrido, irritante o embrutecedor para el trabajador sería casi criminal. El trabajo y el ocio son partes complementarias de ese proceso crítico y no pueden separarse sin destruir la alegría de trabajar y la satisfacción del ocio.
Mientras que el materialista está especialmente interesado en las mercancías, el budista se interesa en la liberación. Pero el budismo es la "Vía" y, por tanto, de ninguna manera antagoniza el bienestar físico. No es la riqueza la que dificulta la puesta en libertad, sin embargo, el apego a la riqueza, no el disfrute de la misma o de las cosas agradables, es el que generara dolor y sufrimiento. La nota clave de la economía budista, por lo tanto, es la simplicidad y la no violencia. La sencillez y la no-violencia están, por supuesto, estrechamente vinculados. El modelo de optimización de consumo debe generar un marcado grado de satisfacción gracias a una tasa relativamente baja de consumo, que permita a las personas a vivir sin una gran presión y tensión, y satisfacer la primera enseñanza budista: «No hacer el mal, trate de hacer el bien ». Como los recursos físicos son limitados en todas partes, la gente debe satisfacer sus necesidades a través de un uso moderado de los recursos y nunca a través de una competencia ruinosa de la que dependen de un alto índice de recursos que agotan y envenenan en planeta. Las personas que viven en comunidades autosuficientes con recursos locales, están también menos inclinadas a participar en la violencia a gran escala, mucho más que las personas cuya existencia depende del comercio mundial.
Desde el punto de vista de la economía budista, por lo tanto, la producción a través de los "recursos locales para las necesidades locales" es la forma más racional de la vida económica, mientras que la dependencia de las importaciones de los puntos remotos y la consiguiente necesidad de producir para la exportación a los pueblos distantes y desconocidos, sólo puede justificarse en casos excepcionales y en pequeña escala.
Las enseñanzas de Buda, por ejemplo, recomienda una actitud reverente y no violenta para todos los seres y, pone especial énfasis en los árboles. Todo seguidor de Buda debe plantar un árbol de forma periódica y cuidar de él hasta que esté firmemente asentado, y el economista budista puede demostrar sin esfuerzo que la observación de esta norma dará lugar a una alta tasa de desarrollo económico genuino independiente de cualquier ayuda exterior y un modelo de regeneración ecológica que genera una responsabilidad individual íntimamente implicada entre el individuo y la tierra.
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domingo 31 de mayo de 2009

DESARROLLO DE LA TOLERANCIA Y CONTROL DE LA IRA


En esta sociedad violenta, intolerante y acelerada los ejercicios budistas de "Metta-Bhavana" son un camino muy interesante para comenzar a armonizar a cada ser humano interiormente.
Esta entrada quizá sea bastante extensa, pero creo que sus enseñanzas merecen que podamos invertir un poco de tiempo estudiándolas. El Budismo es un camino de paz y sus técnicas permiten aprender como lograrla, tanto para uno mismo como para los demás.

Bhavana” significa “cultivo” o “desarrollo” y “Metta” quiere decir “amor”, “amistad” o “amor y bondad”. Ésta es una práctica en la que, activamente, cultivamos estados mentales muy positivos hacia otras personas, así como también hacia nosotros mismos.
Esta meditación nos ayuda a traer más armonía a nuestro contacto con los demás, de modo que tengamos menos conflictos, resolvamos dificultades existenciales y profundicemos en nuestras relaciones con la gente que convivimos. Nos ayuda a tener más empatía y a ser más considerados, amables y tolerantes. Asimismo, podemos aprender a apreciar mejor a los demás, concentrándonos en sus cualidades positivas y haciendo menos caso a sus errores.
Además, en esta práctica, cultivamos Metta hacia nosotros mismos, por lo cual, experimentamos menos conflictos internos y aprendemos a apreciarnos mejor.

El Cultivo de las emociones:
La idea de cultivar las emociones puede parecer un poco rara. Por lo regular, nos parece que brotan desde adentro de nosotros sin que nadie las llame. Parecen ir y venir, como el clima. La forma en que acostumbramos referirnos a las emociones sugiere una falta de control. Por ejemplo, nos “enamoramos”, nos “invade” la rabia, nos sentimos “deprimidos” (¿quién ejerce sobre nosotros esa depresión?) o nos sentimos “agobiados” por tanta tensión.
Desde un punto de vista psicológico, las emociones no “simplemente suceden”. Son hábitos que uno crea de manera activa. Parece que tienen vida propia porque no estamos conscientes del momento en que las hemos creado. Si nos hacemos más conscientes de nuestra vida emocional podemos cultivar las emociones que queremos tener (las que nos hagan felices a todos). También, podemos disminuir el surgimiento de las que no queremos (las que nos hacen infelices y provocan conflictos con los demás).

Siempre estamos cultivando emociones. Daré un ejemplo de cómo las generamos de manera inconsciente. Imagina que estás con otras personas y comienzan a hablar de todo lo que está mal en el mundo. Hablan de odio, guerras, intolerancia, maltrato a los niños, contaminación, etc. Conforme avanza la conversación y te vas involucrando más en ella, ¿qué sucede? Es muy probable que te vayas enojando o te deprimas o te sientas superior a otros. Al concentrarte en lo que te hace enojar o te deprime (sin tratar de ver, de un modo creativo, lo que en realidad puedes hacer al respecto) estás cultivando esas emociones.
Imagina lo que pasaría si haces lo mismo con cosas que estimulen el amor y el bienestar. Eso es de lo que se trata la práctica de la Metta.
Formas
de Cultivar Metta
Es verdad que no puedes hacer que las emociones surjan; lo que puedes hacer es crear las condiciones para que surjan y ver qué sucede.
Es como sembrar semillas. No puedes hacer que crezca la planta. Lo que sí puedes hacer es procurar que no le falte calor, agua y buena tierra y, además, ser paciente.
Cuando cultivamos sentimientos de amor y bondad nos estamos animando a desear que los demás estén bien. ¿Cómo establecemos las condiciones para hacer eso?

Ejercicio de Atención a las Emociones
Lo primero que hay que hacer es tomar conciencia de cómo nos sentimos en este momento. Esto es básico.
Prueba este ejercicio:
Siéntate en silencio y lleva la atención a tu cuerpo.
Conforme te hagas consciente de cada músculo, relájalo lo mejor que puedas.
Lleva la atención a tu corazón y ve qué emociones están presentes.
Sonríe suavemente y ve lo que pasa.
Recuerda: cualquier emoción que estés sintiendo (buena, mala o neutral) está bien. Puedes trabajar con esas emociones y, de hecho, tendrás que partir de donde estés.
Cuando estés lista, vuelve tranquilamente al mundo exterior.
Sembrar las Semillas de la Emoción
Para
que crezcan las semillas de Metta necesitamos tierra y agua. La tierra es nuestra atención consciente. Deberemos mantener las emociones en nuestra atención, para poder cultivar emociones positivas. Al practicar la Atención a la Respiración nos enfocamos en las sensaciones físicas de la respiración. Ahora, en la Metta Bhavana, nos enfocaremos en las emociones.
¿Y cuál será la lluvia? La lluvia son los diversos métodos que podemos dejar caer en corazón para estimular el desarrollo de las semillas de Metta. Hay cuatro métodos que me parecen muy útiles: las palabras, los recuerdos, el cuerpo y la imaginación creativa.
Ya los veremos en su momento. Algunos te funcionarán bien y, quizá, otros no tanto. Es bueno probarlos y ver cuál se ajusta a tu personalidad. Lo importante es que le des su tiempo a cada uno. Igual que las semillas que germinan como respuesta al agua, es posible que tus emociones tarden en comenzar a desenvolverse, como respuesta al método que decidas emplear.
Usar Palabras o Frases

Supongamos que cultivamos Metta hacia nosotros mismos (así es en el Primer estadio).
El método clásico para la práctica de la Metta Bhavana son las frases. Es el que yo más uso. No hay límite para las palabras y frases que puedes emplear. La frase tradicional para el Primer estadio sería: "Que esté bien, que sea feliz, que esté libre de sufrimiento".
Cuando te digas la frase tienes que sentirla en verdad. También, recuerda estar atento a tus emociones. Además de repetir la frase una y otra vez, observa el efecto que tiene sobre tus sentimientos. Esto vale para cualquier palabra o frase que te digas (y puedes usar otras frases).
Deja tiempo entre cada repetición de la frase, de manera que tengas tiempo de absorber su efecto. A menudo yo sincronizo la frase con el ritmo de mi respiración. Digo “que esté bien” en una exhalación. Luego durante la siguiente inhalación y exhalación e inhalación me sintonizo con el corazón para ver qué efecto tuvo. Luego, con la siguiente exhalación, me digo, “que sea feliz. Dos exhalaciones después me digo: “que pueda liberarme del sufrimiento”.
Cuando piensas estas palabras estás siendo activo. Cuando escuchas el efecto que tienen eres receptivo. En esta práctica tienes que ser ambas cosas: activo, para trabajar con tus emociones; y receptivo, para notar el efecto de tus acciones.
Es posible que construyas tu propia frase afirmativa.
Quizás elijas recordarte tus cualidades positivas y regocijarte en tus propios méritos.

Usar Recuerdos
De nuevo, imaginemos que cultivamos Metta hacia nosotros mismos (en el Primer estadio de la práctica).
Recuerda alguna vez en la que te sentiste muy bien contigo mismo. Quizá simplemente estabas de muy buen humor, quién sabe por qué. O acababas de obtener un importante triunfo.
Recuerda cada detalle de esa ocasión. Mientras más vivo sea tu recuerdo, más probable es que revivan las emociones que tuviste aquella vez.
Recuerda qué traías puesto, qué cosas viste, cómo estaba tu cuerpo, qué aromas percibías, qué decían los demás.
Recuerda los detalles: la textura de tu ropa, la brillantez de los colores que veas, los tonos de las voces.
Mientras más vivo sea tu recuerdo, más fácil ser que experimentes de nuevo aquellas emociones.
Usando la Imaginación Creativa
De nuevo, imaginemos que cultivamos Metta hacia nosotros mismos (en el primer estadio de la práctica).
Piensa en una situación que te haría muy feliz. A mí me gusta pensar que estoy practicando buceo libre en el Arrecife Australiano de la Gran Barrera. Es algo que nunca he hecho pero, cuando imagino esa sensación del cuerpo flotando, mientras las cálidas corrientes marinas acarician mi piel y la luz del sol se filtra entre las aguas, sobre los corales de bellas tonalidades y los bancos de peces multicolores que nadan alrededor de mí, me siento muy bien.
Puedes pensar en algo que te daría un verdadero y profundo sentido de alegría y bienestar. Quizá te veas flotando en un gran globo aerostático sobre los Andes, o caminando en la luna, o simplemente acostado en la playa.
Al igual que en el ejercicio de los recuerdos, procura incluir tus sentidos tanto como puedas. Haz que tu imaginación sensorial sea muy viva.
Usar el Cuerpo
Tu postura corporal tiene un gran efecto en la forma en que vives las emociones. Cuando te deprimes, hundes el pecho, tus hombros caen al frente, no te paras derecho y tu barbilla cae hacia el tórax. Cuando tienes esa postura resulta virtualmente imposible que estés de otra manera. Si andas en ese estado de depresión, encorvado y sin esperanzas, es muy difícil que te sientas bien contigo.
En cambio, cuando te paras derecho (y relajado), con el pecho abierto, los hombros hacia atrás y la cabeza erguida, es más probable que te sientas bien contigo. Así es más fácil que te sientas fuerte, capaz y te tengas confianza. Cuando estás enojado, tu cuerpo se tensa, los hombros se crispan y aprietas los puños. Si adoptas esa postura, en verdad comenzarás a sentirte agresivo. Y si relajas la postura cuando te sientes agresivo, notarás que tu ira se suaviza. Es como si nuestro cuerpo tuviera memoria.
Puedes usar estos principios cuando medites. Deja que tu postura te ayude a cultivar Metta, asegurándote de no estar tenso o encorvado. Recuerda cómo se siente cuando tienes confianza, cuando estás feliz y lleno de energía. Deja que tu cuerpo te ayude a entrar en esos estados relajando tus músculos y manteniendo erguida la columna, con el pecho abierto. Imagina a tu cuerpo lleno de energía. Cuando empiezo a contactar con la memoria de mi cuerpo para recordar lo que es sentirse muy bien, por lo regular descubro que comienzo a sentir una potente energía en mis brazos y mis manos.
Sé flexible en tu enfoque
Yo tiendo a usar el método de los recuerdos, el de la imaginación creativa o el de la memoria corporal para contactar con un sentido de bienestar. Entonces, entono la frase tradicional: “Que esté bien, que sea feliz, que me libere de todo sufrimiento”.
Quizá sólo sea una preferencia personal. Prueba distintos métodos y ve cuál te funciona mejor y cuál no.
No todos los métodos son buenos para cualquiera; pruébalos y ve.
Dale a cada método su oportunidad. Ten cuidado de no querer pasar de uno a otro apresuradamente, sin haberles permitido demostrar su funcionamiento.
Recuerda que, con cualquier método, ante todo debes enfocarte en tus emociones.
Un esbozo de la Metta Bhavana
En la práctica de la Metta Bhavana cultivamos amor incondicional, amistad, bondad. El objetivo es llegar a ser como una fogata emocional: un destello fijo de calor emotivo que abrace a todos los seres sensibles que podamos concebir. Es una meta al alcance de cualquier ser humano. Eso sí, se requiere tiempo y un esfuerzo constante.
La meditación se hace en cinco estadios. Cultivamos Metta hacia:
Nosotros mismos.
Un buen amigo.

Una persona “neutral”, es decir, alguien por quien no sentimos nada en especial.
Una persona “difícil”, o sea, alguien con quien tenemos conflictos o sentimientos de animosidad.
Todos los seres sensibles (es decir, todos los seres que puedan sentir placer o dolor).
Iremos viendo esos estadios uno por uno. Te sugerimos practicar cada estadio durante un tiempo antes de pasar al que sigue.

(Gracias a Kenchen Kenpo Gyaltsen por su aportación, enseñanzas y guía en esta entrada).

Puedes ver también:

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sábado 23 de mayo de 2009

CITAS BUDISTAS PARA VIVIR EN PLENITUD.


“Siendo roca, siendo gas, siendo niebla, siendo Mente,

Siendo los mesones que viajan entre las galaxias a la velocidad de la luz,

haz venido aquí, mi amado…

te has manifestado como árboles, como pasto, como mariposas, como seres unicelulares, como crisantemos,

pero los ojos con que me miraste esta mañana me dicen que nunca has muerto.”

(El viejo mendigo)


“Si quieres un jardín, debes agacharte y tocar la tierra. La jardinería es una práctica, no una idea.”

(Thich Nhat Hanh)


“Cuando los cuervos encuentran una serpiente moribunda,

se comportan como si fueran águilas.

Si me veo como víctima,

sufro por fracasos insignificantes.”

(Shantideva)



sábado 9 de mayo de 2009

EL KARMA: UNA INTRODUCCIÓN.

¿Qué es el Karma?
Buda dijo: "¡Oh!, monjes, es la volición lo que llamo karma." El sentido popular de karma es acción o hacer, pero como término técnico, karma significa volición o voluntad. Cuando uno hace algo, existe la volición antes de la acción, y esa voluntad, el esfuerzo mental, se denomina karma. Buda explicó que, habiendo deseado, uno después actúa con el cuerpo, las palabras y la mente. En cualquier cosa que uno hace, hay algún tipo de karma, esfuerzo mental, voluntad, volición. La volición es uno de los cincuenta y dos factores mentales que surgen junto con la conciencia. Cuando uno hace algo, como una ofrenda a Buda o un acto compasivo, hay volición que lo induce a uno a dar, y esta volición se denomina karma. En consecuencia, el karma es la causa y no el efecto. Algunos dicen que karma significa la causa, las acciones, y también los efectos. En el Budismo Theravada, karma significa únicamente la causa.
La correcta atención nos permite realizar buen karma mientras que la incorrecta atención producirá mal karma. Los resultados o frutos futuros dependen de nuestra volición o karma en el presente. Es una ley universal, cósmica, y todos estamos sometidos a ella.
Puedes ver también:
www.javierakerman.blogspot.com ("Prevención de la Gripe A").
www.doctorakerman.blogspot.com ("Los antibióticos naturales").

viernes 8 de mayo de 2009

DOCTOR HONORIS CAUSA (DHC).

Estimados amigos y amigas:
Quiero compartir con todos vosotros el premio que me ha concedido el Consejo Iberoamericano en Honor a la Calidad Educativa, concediéndome el título de Doctor Honoris Causa de Iberoamérica (DHC). Este galardón lo recibo con todo el cariño fraternal. Agradezco tambíén a la Fundación Dharma el haberme elegido como candidato alegando, entre otros motivos, la labor humanitaria y solidaria con los sectores más desfavorecidos de la sociedad al donar todos los derechos de autor de mis libros a fines benéficos. Este doctorado honorífico viene avalado por las siguientes entidades educativas, a las que envío mi más profundo y humilde agradecimiento:
* Cátedra Unesco para la Paz y la Comprensión Internacional.
* Ministerio de Educación de Panamá (Meduca).
* Colegio de Doctores en Educación del Perú.
* Consejo de Rectores de Panamá.
* Universidad Católica de Manizales (Colombia).
* Universidad Experimental de Guyana (Venezuela).
* Universidad Tecnológica Nacional de Buenos Aires (Argentina).
* Secretaría de Estado de Educación Superior de Ciencia y Tecnología (República Dominicana).
* Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi).
* Associaçao dos Supervisores de Educaçao do Rio Grande do Sul (Brasil).
* Centro de Estudios Iberoamericanos para la Educación y la Cultura.
* Universidad de Cundinamarca (Colombia).
* Universidad Nacional de Asunción (Facultad de Ciencias Económicas de Paraguay).
* The City University of New York (USA / EUA).
* Universidad Laica "Eloy Alfaro de Manabi" (Ecuador).
* Centro Latinoamericano de Desarrollo (Paraguay).
* Fundaçao "Armando Alvares Penteado" (Brasil).
A todos ellos, ¡gracias! Este galardón es un estímulo más para seguir luchando por un mundo más justo, solidario y humano.
La solidaridad es cosa de todos. Cada uno, desde su más humilde labor o su cargo más elevado, puede desarrollar "pequeñas acciones locales para una gran acción global". Las redes de solidaridad son el corazón latiente de la humanidad. En mi caso he podido compaginar mi faceta de escritor con mi labor solidaria. ¿Que puedes hacer tú? Seguro que muchos ya lo estáis haciendo. Escribo esta entrada para dar ideas y un motivo de reflexión para aquellos que todavía no lo han hecho. ¡Juntos podemos!
Un fuerte abrazo fraternal para todos.
Javier Akerman
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sábado 18 de abril de 2009

¿QUE ES EL RENACIMIENTO EN EL BUDISMO?

El Budismo no cree ni identifica ninguna "alma", y no cree en ningún principio mental personal que pase de una a otra existencia. En el Budismo renacer no significa (a diferencia de la metempsicosis o reencarnación hindú) ninguna trasmigración de un "yo" o identidad de un ego personal. La noción de "renacimiento" es inexacta también si la analizamos a fondo pues no nacemos de nuevo con nuestra identidad, ni física, ni mental. El renacimiento en el Budismo no significa ninguna repetición o reposición del "yo", es una continuidad de los procesos psíquicos ya existentes que sobreviven a la muerte física. La reconstrucción de los principios intelectuales que dan identidad a la persona no puede llegar a producirse, pues el "yo" no existe como tal, es un agregado de distintos factores y condiciones. Es más una condición que una entidad. Para los budistas, como he dicho, no hay una entidad independiente e inmutable que sobreviva a la muerte del cuerpo, no existe mas que un flujo, no es un yo. El Budismo, con su análisis, reduce al ser vivo a mente y materia, que están en un estado de flujo y cambio constante, sin permanecer iguales por dos momentos consecutivos. Todo el proceso de estos fenómenos psicofísicos, que constantemente surgen y perecen, es a veces denominado por Buda, en términos convencionales, el Sí-mismo, o attā; pero lo así denominado es un proceso y no una identidad. "Este ininterrumpido flujo de vida dinámico o continuidad de los fenómenos psicofísicos condicionados por el karma, carente de un origen perceptible en el pasado sin comienzo y de un fin a su continuidad en el futuro, es el sustituto budista para el ego permanente o el alma eterna en otros sistemas religiosos", nos dice Narada Maha Thera, monje budista de Sri Lanka. En el momento de la concepción, es el karma, o la acción pasada, quien condiciona la conciencia inicial que vitaliza al feto. Es esta energía kármica invisible, generada del nacimiento pasado, la que produce los fenómenos mentales y el fenómeno de la vida en un fenómeno físico ya existente. "Esta corriente de vida fluye ad infinitun - continúa diciendo Narada - mientras la alimentan las enlodadas aguas de la ignorancia y el deseo. Cuando estos dos elementos son completamente detenidos, sólo entonces la corriente de vida deja de fluir; el renacer termina, como en el caso de los Budas. "
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La foto que ilustra esta entrada es de mi álbum personal, efectuada en la Academia Budista Internacional de Katmandú (Nepal).