lunes, 24 de mayo de 2010

LA ENVIDIA: LAS CADENAS DE LA MENTE.

El tibetano tiene una palabra para "envidia" (phrag-dog), mientras que la mayoría de los idiomas occidentales tienen dos.
Los textos budistas del abhidharma clasifican a los “celos-envidia” (phrag-dog) como un veneno hostil. Lo definen como "una emoción perturbada que se enfoca en las dotes de las demás personas (tales como buenas cualidades, posesiones, o éxito) y es la imposibilidad de tolerar dichas dotes, debido al excesivo apego a nuestros propios logros o al respeto que recibimos" (sic). Ya no es tanto el impulso irrefrenable de desear lo que el otro tiene, sino la ira que siente el envidioso (celoso) por los triunfos o pertenencias ajenas, independientemente de su valor material o humano.
El remedio que ofrece el budismo a los que sufren de celos, envidia y arrogancia es trabajar la falacia del "yo" y del "tú". Necesitamos darnos cuenta de que todos somos iguales y no tenemos inherencia propia. El éxito ajeno es "nuestro" éxito también, pues todos somos interdependientes. La competencia inhumana a la que estanos sometidos desde niños es la generadora de las envidias. El apego es el veneno mental que da consistencia a los "celos-envidia". Debemos salir de la falsa percepción de un "yo" con existencia propia, de la dicotomía pronominal que divide y nos sume en la oscuridad emocional.
"Si vemos muy dentro de nosotros observaremos la ilusoria naturaleza del yo y los demás, de modo que la envidia se convertirá en ecuanimidad", dice muy acertadamente Vessantara en su obra Mandala of the Five Buddhas, Windhorse Publications, en la traducción y edición de Oscar Franco.
El budismo nos enseña a trabajar sobre estas emociones a través de meditaciones específicas y sinceras, como las meditación "Metta".
Cuando sientas celos o envidia puedes sentarte y reflexionar sobre estas preguntas:
¿A quien envidio? ¿Por qué? ¿Si yo fuera él y él fuera yo... que sentiría (esta pregunta es casi un koan zen)? ¿Por qué no me alegro del triunfo del otro? ¿Que temo?
¿Podría permitir que los demás observaran mis pensamientos día y noche? ¿Podría permitir que los demás observaran todo lo que hago? ¿Hay algo que hago a escondidas? ¿Que puedo hacer para ser feliz y hacer feliz a los demás?
Realizar este acto sincero de introspección es un gran paso para "curarnos de la envidia".
(Puedes visitar también: www.budistas.blogspot.com)

18 comentarios:

Steki dijo...

Hola, Javier!
Realmente, muy bueno tu artículo y muy cierto. No quiero pecar de modestia pero me precio de no sentir envidia ni celos. A veces uno puede expresar algo como "me gustaría tal cosa o tal otra" pero no sufro por no tenerlo, si nos referimos a la envidia y, con respecto a los celos, como no soy una persona desconfiada, casi nunca los he sentido. Tal vez pude haber sentido algo así como una cosquilla o una molestia insignificante pero si tengo que estar con una persona que me provoque celos, directamente, no estoy.
Beso para ti, amigo.
STEKI.

merce dijo...

Es un tema tan denso, pesa tanto, que leer tus palabras, es balsámico.
Siempre ahí delante de nosotros la ayuda oportuna, tan sencillo, tan maravillosamente bueno alegrarnos con el éxito ajeno, que cuando uno lo siente de vez en cuando es una dulce probadita de gozo aútentico.

Pero claro, yo iniciandome en este camino a veces un pasito para delante y cuando menos te lo esperas dos para atrás, pero ahí en conciencia tratando de ir arreglando.


Un abrazo grande Javier

arianna dijo...

Cuanto lastre llevamos encima, hemos de aprender a soltar, demasiado alquitrán para unas alas tan frágiles que no pueden ya con tanto peso
hemos de purificar nuestro corazón y trabajar como bien dices la falacia del "yo" y del "tú" hasta entender que nada nos pertenece , que todos somos iguales , hemos de compartir y alegrarnos de los logros de los demás
Gracias Javier, por esa inyección que despierta de nuevo nuestras conciencias , compartiendo tu sabiduría y esas gotas de luz que iluminan nuestro caminar
un cálido abrazo querido hermano y amigo

Marisa dijo...

Cuanto daño hacen los celos
o la envidia, a veces sin
darnos cuenta son fomentados
desde la cuna por los propios padres comparando a los hermanos a unos con otros.Es frecuente, oir :" toma ejemplo de tu hermano". Eso repetido una y otra vez causa tal daño que incluso el hijo cree que sus padres no le quieren.
Todos somos distintos y como
tales debemos ser tratados,
siempre desde el amor.

Un abrazo

JAVIER AKERMAN dijo...

Y a seguir, querida Steki.
Besos mil.

JAVIER AKERMAN dijo...

Querida Merce:
Lo importante es caminar, aunque a veces tengamos que retroceder.
Un fuerte abrazo y feliz semana.

JAVIER AKERMAN dijo...

¡Gracias querida hermana Arianna!
¡Soltemos lastre cada día!
UN fuerte abrazo.

JAVIER AKERMAN dijo...

Esa es la clave, querida Marisa.
Feliz semana y un fuerte abrazo.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

si supieras el miedo que me da la envidia... buen día mi querido Javier y gracias como siempre

JAVIER AKERMAN dijo...

Buen día y feliz semana, querida Mª Ángeles.
Besotes.

Ricardo Tribin dijo...

Excelsa la manera como tratas el tema de la envidia, mi muy querido y admirado Maestro Javier.

Ese yo...nos vuelve egocentricos y de ahi la falacia de la que con acierto magistral nos hablas.

Fraternal abrazo

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias querido Ricardo.
Un fuerte abrazo y feliz semana.

tumejoramig@ dijo...

Una lección de incalculable valor, querido Javier, como siempre, no sólo porque desvelas lo que los celos y la envidia causan en quien los sufre (porque realmente quien lo vive lo sufre con dolor), sino porque entregas una enorme y mágica herramienta para poder controlar esas emociones, minimizarlas e incluso hasta eliminarlas, para tener una vida más feliz.

Yo, creo que desde que tengo uso de razón, jamás entendí esas reacciones de celos o envidias, no sólo cuando las sentía yo, sino cuando las veía en los demás (que al final pueden en muchos casos ser proyecciones de uno mismo), y preguntaba siempre ¿Por qué? ¿Qué necesidad hay de sentirse asi? ¿Que gano, o que gana, sintiendo eso?, y con el paso de los años descubrí que hubo un momento en que siempre me alegraba por los logros de los demás, y que es parte de mi manera de ser, y sin embargo también he visto como esa alegría que yo sentia por los triunfos y logros de los demás, no gustaba a mucha gente, y lamentablemente sólo puedo ser responsable por lo que siento yo, y no puedo cambiar el malestar de esas otras personas, por muchas razones que les de para alegrarse, para contagiarse. Así que esta herramienta que entregas hoy la valoro muchísimo, pues llega a muchas personas, de una manera clara y sencilla de entender.

Siempre tan maravillosos los conocimientos que compartes y tan valiosas las lecciones que nos ayudan, que con tus palabras nos "sanan". Muchísimas gracias querido amigo, por todo lo que das de tí mismo, por tanta entrega en estos espacios que llegan a tanta gente.

Millones de besos y un fuerte y enorme abrazo.

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias a ti,
besos mil.

luzysolyluna dijo...

Hola Javier: muy bueno este tema, y gracias por la tecnica.
Los Celos y la Envidia son problemas muy graves, que hacen mucho daño al ser humano.Por celos se mata, se miente, se agrede. El que recibe la ira, desprecio del celoso, sufre inseguridades, dolor, etc......
- Muchos padres o familiares cercanos, tienen la costumbre y mania de con sus comentarios ignorantes provocar que los hijos se tengan celos. A veces por conseguir algo, a su favor, provocan a los niños.
- La Envidia, hace mucho daño, porque la persona envidiosa solo vive ahogada en su envidia y nunca es feliz, Y tambien daña a la persona objeto de la envidia, porque cuando puede esa persona le hace daño con comentarios, por la espalda falsos, le hace mil cosas, para fastididiarla por envidia.


CREO QUE SON DOS COSAS GRAVES QUE TODOS DEBIAMOS CORREGIR, PERO ELLO DEBERIA EMPEZAR YA EN NOSOTROS, PERO TAMBIEN EN LA "EDUCACION DE LOS NIÑOS" QUE SON NUESTRO FUTURO, TANTO EN LOS HOGARES COMO EN LOS COLEGIOS Y OTROS LUGARES.


Un abrazo, aunque aun no estoy bien, para escribir en blog, y contestar otros blogs, este me gusta leerlo me hace bien y siempre me gusta contestar.

un bico y un abrazo. cariñoso

JAVIER AKERMAN dijo...

Mi querida Luzysolyluna:
Me alegra que puedan ayudarte mis entradas.
Mi apoyo incondicional en estos momentos que estas pasando.
Muchas bendiciones.

Gizela dijo...

Como siempre Javier.
Una entrada super interesante
Y buen tema
La cadena de la envidia, ahorca a más de un cuello en este mundo
Besos y linda semana
Gizz

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias Gizz.
Besotes y feliz semana.