domingo, 26 de septiembre de 2010

VIVIMOS PARA MORIR... MORIMOS PARA VIVIR.

Ha fallecido una amiga, Ana Kiro, hace pocos días. Ha muerto también mi cuñado José Manuel, hace escasos dos meses y mi madre Carmen en las pasadas navidades. Es la muerte que está ahí, una presencia inevitable y sorpresiva, compañera implacable de la vida. ¿Debemos odiarla? ¿Maldecirla? No, pues vivimos para morir y de ella deberíamos aprender el verdadero sentido trascendente de la vida.
He “vivido la muerte” en los ojos de muchos pacientes, familiares y amigos. Pude comprobar como al mismo tiempo que se apagaba su destello me hacían más humano, a pesar del dolor y el sufrimiento. Sí, cada muerte me hace comprender la grandeza de la Vida y la sagrada misión que subyace en ella. ¿Odiar? ¿Criticar? ¿Fama? ¿Dinero? ¡Que pérdida de tiempo! La muerte y el dolor son los grandes problemas que quiere resolver el budismo. Y en ambos casos, la solución que aporta es la supresión del deseo. Pero no del deseo normal que inevitablemente sentimos en nuestra existencia diaria, sino del deseo “aferrado”, el que nos hace sufrir y provoca dolor, el que cierra al Ser en lugar de abrirlo. Ese deseo es la cripta oscura donde reina la verdadera muerte. Renunciar al apego es liberación y sosiego. Ora, medita, entrega tu vida a un fin que te haga pasar de “ti a los demás”. Sí, disfruta, trabaja y vive, pero que tu ombligo no sea el centro del mundo. ¡Tenemos tanto que dar y tanto que renunciar!

37 comentarios:

merce dijo...

Aaaahhh!!!Así es, tus palabras siempre vienen directas al corazón, y hoy el mio está un poco tembloroso...quizá porque pasé el dia con mis padres, el desde hace tiempo con dunderrame cerebral, no puede moverse solo, y con todo su sentido. Ella con un principio de alzheimer...y es más delicada para dejarse aconsejar y guiar.....bueno así es a veces.

tengo a dos personas que los cuidan, pero cuando hay cambios....es mas delicado.

Ahí estamos...la muerte creo que conviene cultivarla y amarla...para vivir plenamente y lo más dichoso posible la vida.


Cada momento de gozo, y disfrute, y dando lo mejor y mas aútntico de nuestro ser...dejando a un lado vanalidades y orgullos absurdos.

Esto es lo que quizá ayude a aligerarse para cuando ocurra ese momento sagrado y...luminoso.

Tambien trabajo en un hospital y hé visto muchas veces cuando la vida se despide en cuestión de segundos yá.....
Siempre deseo que ese instante esté bien iluminado por seres de Luz que vengan a acompañarnos para cruzar confiados ese unmbral.

Si me puedes aconsejar alguna manera mejor...encantada.



Un abrazo querido amigo Javier Akerman.

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias Merce, querida amiga. Hablaremos en próximas entradas sobre ello con mucho gusto.
Un fuerte abrazo.

Rosa Sánchez dijo...

Estimado Javier:
Tenemos que asimilar en nuestras vidas el título de tu entrada.
La comprensión ayuda a llevar las cosas de otra manera. Cuando el ser humano entiende que la muerte forma parte de la vida, como tú bien dices, y trata poco a poco de liberarse de los apegos... ¡zas! se obra el milagro: la muerte se comprende y se vive como un proceso natural de los seres vivos y el duelo es menor.
Lo importante, pienso humildemente, no es la cantidad de tiempo vivido sino la calidad.
Un hermano mío falleció hace mes y medio con 37 años. Comprendo que, concluida su estancia en la Tierra, debía marcharse; y lo ha hecho a través de una penosa enfermedad.
A pesar de que la enfermedad y el amor son dos cosas diferentes, ambas elevan el espíritu.
Un placer pasar a leerte.
Un saludo.

arianna dijo...

Querido Javier, te acompaño si estás triste, y me abrazo a tí con el corazón sintiendo tu pena

Es una suerte llegar a entender la muerte como algo próx. que está por venir para tod@s, así , si nos preparamos para recibirla y ayudamos a nuestros seres queridos será más llevadero, cuando toca tan cerca no dejas de extremecerte y deja huellas profundas, es inevitable
de verdad estamos preparados para recibirla cuàndo llegue?
Hemos (he) de aprender y darnos cuenta que la vida se agota de día en día y si no somos capaces de darle sentido a cada instante de nuestra existencia queda reducida a tiempo que se nos escapa..

Recibe un cálido abrazo amigo mio

Luis dijo...

Hola Javier:
En este tema influyen, en mi opinión, numerosos factores: la cultura, la educación, la fe... en cada uno de nosotros. En otras ocasiones las circunstancias en que nos movemos o tratamos de vivir, influenciados por nuestro "ego interno" que nos lleva por senderos ignotos...
Es un tema muy profundo y delicado que debe tratarse con sumo cuidado. (Opinión personal de una persona que ha superado los 70 años)
Cordiales saludos,
Luis

GELY dijo...

Querido amigo, cuanta verdad hay en tus palabras. Nuestro gran error, es que estamos absorbidos por todo lo que nos rodea y creer que vamos a estar siempre en este mundo. Nada mas lejos de la realidad

GELY dijo...

Querido amigo, cuanta verdad hay en tus palabras. Nuestro gran error, es que estamos absorbidos por todo lo que nos rodea y creer que vamos a estar siempre en este mundo. Nada mas lejos de la realidad

JAVIER AKERMAN dijo...

Querida Rosa:
Gracias por tus sabias palabras.
Y mis oraciones sentidas por tu hermano.
Un fuerte abrazo.

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias Arianna, querida amiga.
Acepto tu cálido abrazo.

JAVIER AKERMAN dijo...

Estimado Luis:
Creo que he tratado el tema con cuidado. Tengamos 1, 20, 30, 70 o 90 años la muerte está ahí.
Siento de corazón si mi entrada te ha ofendido en algo.
Un fuerte abrazo.

JAVIER AKERMAN dijo...

¡Que gran verdad, querida Gely!
Un fuerte abrazo.

Vanessa Aguilar dijo...

Querido Javi:

Me ha encantado tu texto.
Personalmente, creo que el sufrimento es una de las vías que la Vida nos ofrece para que crezcamos. Resistirnos a él implica sufrir más.
Morir implica nacer a otra realidad. Y no sólo se transforman los moribundos cuando se despojan de su atuendo carnal, también una parte de nosotros se transmuta gracias a ellos, para recordarnos que sólo somos seres humanos.
Los seres humanos queremos abarcar y ejercer control sobre tantas situaciones, que caemos en el primer intento. Quizás, creemos que somos los soberanos de la vida que vivimos, que podemos ejercer el control absoluto de lo que la Vida ha considerado oportuno darnos.No obstante, nada de cuanto existe nos pertenece. Únicamente venimos a servir y amar.
El viaje de la Vida no se acaba en este formato de la Vida que conocemos, pero nos resistimos a ser felices y a creer que, detrás de este escenario, hay otros donde los familiares y amigos que se han marchado vuelven a reencontrarse con nosotros.
Muchas gracias por la reflexión que suscita tu artículo.
Si me lo permites, me encantaría poder colgar tu texto en mi blog, para invitar a otras personas a que conozcan tus palabras.
Un abrazo enorme.
Con todo mi cariño,
Vanessa.

JAVIER AKERMAN dijo...

Querida Vanessa:
Gracias por tu sabia acotación a esta entrada.
Y por supuesto, puedes incluir esta entrada en tu blog. Nada es mío, todo es tuyo...
Un abrazo.

Steki dijo...

Javier, he aprendido tanto de la muerte que no tienes idea. Mi padre murió a los 45 cuando yo tenía 9; mi madre a los 69; mis 4 hermanos a los 45, 46, 47 y 48 por orden de edad, increíble, de mayor a menor. Yo soy la 5a. y torcí mi destino. Sin yo saberlo fui practicando todo lo que aprendí después con el tema de la energía. Yo lo hacía sin saberlo. Hoy tengo 58 y vivita y coleando!
Lindo escrito, Javier. No hay que perder el tiempo en estupideces porque en el momento menos pensado... pufff, nos fuimos y nos quedaron tantas cosas por hacer.
Besitos y feliz semana!

PS: no recibí lo que me mandaste! Pero creo que ya lo tengo solucionado, he bajado un poquito la cantidad diaria. Otro beso.

Olga i Carles dijo...

La muerte siempre es renacimiento.
A partir del nacimiento empezamos a morir, y a partir de la muerte empezamos a vivir.
Lo que nos aterra es la muerte física con su sufrimiento y lo que dejamos aquí.
La muerte es el transito por el que hemos pasado centenares y miles de veces aúnque no lo recordemos.
Si miramos la naturaleza y nos identíficamos con ella, podremos entender su auténtico valor, y a partir de ese momento podremos amar
la luz de la muerte.
La muerte es una gran oportunidad.


Gracias.

Vanessa Aguilar dijo...

¡Qué bonito!
Muchísimas gracias, Javier.
Un abrazo desde el Ser.
Vanessa.

JAVIER AKERMAN dijo...

Otro para ti Vanessa.
Feliz semana.

luzysolyluna dijo...

Hola Javier. Muy buenas palabras. Las pego en mi blogo. Hoy en día la gente evita hablar de la muerte, y sin embargo si debia hablarse, y perderle ese miedo atroz que tienen algunos, por cosas que les han inculcado, o falta de fe, por lo que otros han destruido.
Creo como Merce, que sería bueno hablaras un poco mas de este tema, ayudaria a muchos.


Gracias por todo, y un abrazo.

gatuna dijo...

gracias por compartir, y recordanos que hay que sacar la mirada de uno mismo.......del yoyoyoyo

gatuna dijo...

conoces el centro de madrid de budismo tibetano?

ver con los ojos del corazon dijo...

Si, querido Javier... hay etapas en que la muerte nos recuerda que está muy presente... como queriéndonos enseñar y recordar que la deberíamos tener más presente en nuestra vida, para comprender la IMPERMANENCIA,EL DESAPEGO, el KARMA, y el precioso valor DE LA EXISTENCIA HUMANA.... practicando la virtud.

Te acompaño en esos tiempos de dolor... y ahora viene a mí que deberíamos despertar esa CONCIENCIA para vivir con más significado e intensidad las pequeñas cosas... los instantes preciosos... hacia la sencillez y la simplicidad en nuestra vida.

Recibe mi cálido abrazo... siempre cercana...

Carmen.

Ignacio Reiva dijo...

Tal vez los deseos sean el grito desesperado de la vida por huir de la muerte, como una garra que no suelta aunque sabe que es inevitable. Porque en el fondo, la muerte sabe que quien no desea es inmortal. Un gran abrazo Javier.

JAVIER AKERMAN dijo...

Tremenda experiencia la tuya Steki, gracias por compartirla.
(Te envié al email una nueva receta).
Un beso y feliz semana.

JAVIER AKERMAN dijo...

Totalmente de acuerdo, Gatuna.
Un placer tu visita.
Feliz semana.

JAVIER AKERMAN dijo...

Sí Gatuna, hay varios y de distintas tradiciones. Los conozco casi todos. ¿A cual te refieres?

JAVIER AKERMAN dijo...

Así lo haré Luzy.
Feliz semana y un fuerte abrazo.

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias por vuestras hermosas palabras, Olga i Carles.
Feliz semana.
Un abrazo.

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias querida Carmen, por estar siempre ahí.
Un fuerte abrazo.

JAVIER AKERMAN dijo...

Sabias palabras, Ignacio.
Un fuerte abrazo y gracias por tu visita.

Emilia dijo...

Hola estimado javier,que gran verdad expresan tus palabras, la unica gran verdad de este mundo, es que un dia nos tocara a todos pasar por ello;nosotros tambien hemos vivido hace apenas una semana,el fallecimiento de un amigo nuestro, de 46 años, que se murió de pena porque se muriera su mujer hace dos años,lo peor de todo es que deja dos hijos pequeños,de la edad de las mías,fué la cosa mas triste del mundo,casualmente se murió el dia que murió Ana Kiro,por eso que la realidad de todo es eso,que de nada nos sirve el dinero,la belleza,las cosas materiales en general,al final todo pierde importancia, solo queda el dolor de la perdida de un ser querido,es en lo que todos somos iguales.Un abrazo muy fuerte de la familia Pardo de Villalba.Emilia.

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias querida Emilia por tu profunda y emotiva reflexión.
Te envío también todo el cariño para acompañaros en este duro momento del fallecimiento de vuestro amigo.
Un fuerte abrazo.

Salva dijo...

Estupendo el texto Javi.
Hay una frase que me gusta mucho y que dice:
los ausentes no «están», sino «son».
Sabes que esos seres queridos siguen siendo.
Un fuerte abrazo amigo.

María dijo...

Indudablemnte, la muerte, forma parte de la vida.

Un abrazo en este día de CONVIVENCIA BLOGUERA.

María Jesús Verdú dijo...

Vengo a leerte y a dejarte un cariñoso saludo en esta mañana soleada de sábado

Alma Mateos Taborda dijo...

Un texto marivilloso y a psr del dolor una gran lección. <Un abrazo grande.
Visita también Alas azules, gracias.

gatuna dijo...

el que está en la calle canillas 22

JAVIER AKERMAN dijo...

No he estado en él. querida Gatuna, pero me han hablado muy bien.
Besos.