domingo, 28 de noviembre de 2010

VIVIR LA MUERTE EN LA VIDA.

Mi hija ha terminado las prácticas de Tanatopraxia en un tanatorio de Vigo. Durante varias semanas ha preparado los cadáveres que iban llegando antes de ser velados: Sellado de orificios, suturas, vaciado de líquidos, maquillaje... Ella ha estudiado Criminología, Ciencias Policiales, Antropología Forense y acaba de finalizar el curso de Tanatopraxia. Tiene 24 años y una entereza digna de admiración. Ella me ha acompañado en mi último viaje a Nepal hace tres años, "bebiendo la vida para comprender la muerte". Noemi se sorprende con los reparos y prejuicios con que algunas personas responden cuando conocen en que trabaja. Ella es feliz, vive la vida porque conoce la muerte. Sólo familiarizándonos con la muerte podemos vivir con plenitud, sin falsos argumentos ni vanas ilusiones. A mi me ocurre lo mismo en mi consulta, cuando me enfrento a un paciente terminal, al que apenas le quedan horas o días de existencia. En esos casos solo puedo apoyarle emocionalmente a él y a su familia. Y al mismo tiempo ese acto nos ayuda a todos a salir de la ignorancia basada en la creencia errónea de la impermanencia. Conocer la muerte es darle el valor a lo que verdaderamente importa y dejar a un lado las envidias, las habladurías, el odio, la ira, los celos... para llenarte en cada respiración de compasión, comprensión y ternura.
Ya lo dijo sabiamente Gunaratana: "La trampa no puede atraparte si ha sido despiezada. Esto se hace desmontándola pieza por pieza, estudiar la trampa en sí. El resultado final es la libertad". A ello deberíamos aspirar todos.
Admiro a mi hija, pues a su edad se enfrenta a la muerte con absoluta actitud búdica.
Admiro a mi hijo Javi, que ha hecho del cine un "aquí y ahora" zen en cada escena, con su infinita paciencia al rodar o fotografiar cualquier escena.
Admiro a mi hijo Luis, que en la música o en cada tatuaje diluye su "yo en el otro", haciendo desaparecer las polaridades.
Ellos son el reflejo cercano del Buda, de la mente búdica que se oculta dentro de todos. Ellos iluminan cada día las zonas oscuras de mi mente.
Con mis mejores deseos de salud y paz mental para todos.

29 comentarios:

Jan Puerta dijo...

No debe de ser fácil como bien dices el compartir en sociedad la profesión, pasión de uno. Permíteme que te cuente una pequeña anécdota... Hace años, un amigo mío que empezaba de fotógrafo en sus ratos libres, trabajaba de enterrador para conseguir el dinero necesario para poder emprender su estudio fotográfico. Cuando le preguntaban su profesión, nadie le creía. Pero si asistía a una fiesta o inauguración de una exposición era él, el autentico anfitrión cuando explicaba en que trabajaba. La muerte sigue despertando curiosidad a la vez que temor.
La muerte simplemente es un paso más y como tal debemos de respetarla. Nunca temerla. Un ciclo se termina. Otro que puede ser tan o más fascinante que este… empieza.
Un fuerte abrazo

JAVIER AKERMAN dijo...

Clara exposición, Ja, gracias.
Un fuerte abrazo.

Salva dijo...

Acercarse a la muerte, para vivir plenamente la vida.
Muy explicativo el texto que nos ofreces. Veo que en el dedicas un pequeño homenaje a tus hijos.
Me alegra que cada uno de tus hijos esté desempeñando un trabajo que les apasione.
Un abrazo Javier.

gatuna dijo...

quizá vaya a Nepal el próximo año....
aquí se vive como si la muerte no existiera, a mi se me hace muy cuesta arriba....pero antes o después llega, y no sólo la propia, sino la de gente cercana...

JAVIER AKERMAN dijo...

Sí, querido Salva, y eso me llena de felicidad.
Un fuerte abrazo.

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias Gatuna.
Nepal es un lugar difícil de describir. Nepal "se vive".
Un fuerte abrazo.

Fael·lo dijo...

Hola Javier.
Hace poco tuve ocasión de escuchar el testimonio de una chica que trabajaba también preparando cadáveres, y explicaba que su trabajo le había ayudado a tener los pies en la tierra y a valorar el dia a dia tal y como viene. Me encantó escucharla y me hizo reflexionar.
Creo, y digo creo porque hasta que llegue el momento no lo sabré con certeza, pero creo que estoy superando ese miedo y todo gracias a las enseñanzas y a la meditación, aunque tengo que reconocer que ahora que tengo una hija de un añito, han vuelto a aparecer esos "fantasmas"(por el miedo a dejarla sola en este mundo).
Seguiremos trabajando en ello

Me ha encantado tu entrada.

Un abrazo muy fuerte y felicidades por haberles inculcado el dharma a tus hijos. Debes estar orgulloso de ellos.

Un abrazo

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias Fael-lo. Y felicidades por tu hijo.
Un fuerte abrazo.

luzysolyluna dijo...

Hola: admiro a tu hija por hacer ese trabajo, un trabajo que lo que hace es dejar los fallecidos, bien para que sus familias lo despidan.
No se porque la gente le extraña ese trabajo. Yo no sería capaz de hacerlo, pero mas duro es trabajar en un hospital y ver a las personas sufrir. Ellos no sufren, ya. Creo que tanto el personal de lo Tanatorios y Hospitales, valoran la vida de otra manera, la viven , porque ven todos los días, que hoy estas, y mañana no.
A la gente no le gusta hablar de la muerte y eso hace un gran daño, hay que hablar de ella, como algo más en nuestra vida cotidiana.
Felicidadaes por tus 3 hijos, y que se hayan dedicado a preofesiones tan bonitas, y tranmitan su buen ser en cada una de ellas.
Un abrazo.

Runas dijo...

Estoy releyendo el libro tibetano de la vida y de la muerte y en el se habla mucho sobre el tema de la impermanencia y creo necesario que nos familiaricemos con él, porque es la unica forma de evitar esa ansiedad hacia la vida y sobre todo hacia la muerte.

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias Luzysolyluna.
Ella opina lo mismo, lo peor es el sufrimiento en vida.
Un fuerte abrazo.

JAVIER AKERMAN dijo...

Un libro magnífico el de Sogyal Rimpoché. Muy recomendable para todos.
Gracias Runas.
Un fuerte abrazo.

En el Ser... dijo...

Profundamente conmovida. Tengo dos hijas comenzando la adolescencia y ver crecer y desplegarse en los hijos la verdad de su propia naturaleza espiritual, búdica, llena de gran gozo y plenitud.
AMEN a tus palabras mi querido Javier.
Un gran abrazo
Maribel.

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias Maribel.
Un fuerte abrazo y feliz semana.

añil dijo...

La felicito, lleva ya un camino recorrido a que la mayoría nos cuesta gran parte de la vida.

Un abrazo

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias Añil.
Un fuerte abrazo y feliz semana.

merce dijo...

Mi enhorabuena de todo corazón a tu hija y a tus dos hijos se percibe que están haciendo en esta vida lo que realmente les gusta, aman sus profesiones...pura vocación y esto es lo mejor que puede ocurrir.

Tambien trabajo en un hospital y convivimos con la muerte y la vida como algo natural, aunque cada uno lo entiende a su modo.


Si que estoy convencida que para amar la vida conviene respetar la muerte y si es posible inccluso amarla como lo hacemos con la vida, es un proceso más.

Esta tarde dos hijas se sentían muy apenadas por el estado grave de su madre de 89 años, lo estaban viviendo como algo muy trágico, habia sido muy buena mujer y buena madre.

Solo les dije que pensaran lo afortunadas que estaban siendo por haber disfrutado de esa manera tantos años con su madre y que ahora permitieran que se diese lo mejor para ella.

Tanto si se vá, como si todavía le queda tiempo aquí.

El respeto y el amor que todo lo salva.


Realmente como dice Jan Puerta uno debe estar preparado y libre para esa nueva y apasionante aventura.


Un abrazo Javier Akerman

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias Merce, querida amiga.
Un fuerte abrazo.

Marisa dijo...

En nuestra cultura se siente temor cuando se habla de la muerte,tu hija es valiente
con su juventud se ha enfrentado a ella y eso le ha llevado a valorar la vida.
Un sentido reconocimiento le has dedicado a todos tus hijos
que saben ejercer su profesión
con dedicación y cariño.

Un abrazo

JAVIER AKERMAN dijo...

Gracias Marisa.
Un fuerte abrazo.

Almatina dijo...

Son el bus

de tu ADN
(embajadores o diplomáticos
de lo que eres)
repartidos
por el mundo

en muchos miniyos
que nunca dejan
ni se asemejan
del todo
a ser
un poco de

mismo
Y sin embargo
ELLOS

Saludos!

MAR dijo...

Gracias a Dios el amor tiene infinitas formas y la fuente de la cual se reproduce es inagotable.
Yo hice un taller con Iván Lara llamado Vida emergente, muerte en retroceso.
Para los que creemos que en el momento de la muerte sólo se muere el cuerpo y la energía trasciende no hay drama, el drama esta en la gente que teme a morír y se aferra a esta vida de un modo insano...cuando su momento a llegado.
Felicitaciones para tu hija, yo también me sentiría orgullosa de ella, es más que un trabajo un arte...no para cualquiera, si no para los seres de luz que si tienen sangre mezclada con amor corriendo por sus venas.
Besos para ti.
mar

MAR dijo...

PD
Yo tengo dos hijas, la mayor el otro año termina derecho y la menor pasa a segundo de Psicologia y claro que me siento orgullosas de ellas, sobre todo por qué son buenas de corazón, sencillas, inteligentes, están sanas y bonitas por dentro y por fuera.
Soy mamá, ya sabes.....estoy llena de amor por ellas.
mar

Luis dijo...

Hola Javier:
Pienso que es un tema muy delicado...
En cierta ocasión tuve una experiencia dolorosa... tuvimos que ir a "buscar, encontrar" el cadáver de una persona, en una sala donde reposaban bastantes fallecidos separados por unas sencillas cortinas en un gran hospital de la ciudad. "Encontrar" a nuestro familiar fue algo complicado, pues la visión de la muerte en vida (como titulas tu entrada) es muy penosa y más en esas circunstancias.
Muy loable que haya personas que sean "fuertes" en este tema!
Cordiales saludos,
Luis

Luna dijo...

Hola que tal, un post espectacular, me ha gustado mucho, no te falta razón, me has dejado sin palabras. Enhorabuena por el blog, me encanta!!

Yo también he creado hace poco un blog, se llama “Tarot de Paula” y en ella trato temas acerca de tarot, numerología, astrología, runas, etc.. Me encantaría que lo visitarais y me dieras vuestra opinión por favor!!

Un saludo

http://78cartas.com/

Ricardo Tribin dijo...

Mi admiradisimo Javier.

Como siempre nos inspiras con tan magistral texto.

Que bueno visitarte y que orgullo ser tu amigo.

Un fraternal abrazo!!

Olga i Carles dijo...

La muerte es la puerta a nuevas dimensiones que hemos repetido immensidad de veces sin recordarlo, es como cambiar de habitación.
En la vida diaria pasamos por ella también en cambio de etapas.
Todo el mundo quiere ir al cielo, pero nadie quiere morir.
La vida es una con muchos descansos y actividades, deberíamaos ya comoprenderlo, y no intentar siempre escondernos bajo las alas.



Un abrazo.

Rosa Sánchez dijo...

Estimado Javier:
Ocurre que todo el mundo, a lo largo de su vida, termina presenciando la muerte de alguien cercano. Y no estamos preparados para la separación física. Nos aterra la idea de la muerte. Es nuestra cultura que dramatiza todo lo que desconoce.
Estoy convencida de que la muerte sólo es un abrir y cerrar de ojos, el regreso al mundo espiritual.
Me ha gustado tu entrada.
Un abrazo.

le8al dijo...

Que afortunado eres, y sois, por ser miembros de una maravillosa familia,´tanto orgullo transmite mucha emoción, porque logras plasmar o transmitir tu gran amor hacia ell@s, también es maravilloso tener un padre tan incondicional, siempre he dicho que si tus padres no te aman incondicionalmente, quien iba a hacerlo?