martes 2 de agosto de 2011

DESINFLEMOS EL GLOBO DE LA FANTASÍA.

















Elogios, reproches, buenas y malas noticias, ganancias, pérdidas, cosas que salen muy bien o muy mal, envidias, chismorreos; ¿Qué son? Pues son sólo “vibraciones en el aire, apariencias”, como dijo el maestro budista Alexander Berzin ¿Cómo pueden tener el poder de “transformarme” en una persona realmente maravillosa o en una persona verdaderamente malvada? Después de todo, el “yo” convencional es simplemente lo que puede ser etiquetado, como una corriente de continuidad de experiencias y agregados siempre cambiantes. Lo mismo ocurre con la verdad de un “tú” convencional. ¿Cómo pueden las cosas salir mal o sufrir una pérdida si no hay un “yo” culpable y merecedor de dolor y sufrimiento? ¿Quién sufre? ¿Quién se alegra? Reflexionemos sobre cómo tales pensamientos y creencias pueden causarnos un bloqueo inconsciente para poder disfrutar de la felicidad cuando las cosas salen bien o cuando alguien nos ama. Y si salen mal o estamos en una situación difícil o penosa exactamente igual, aunque lo vivamos de distinta forma. Imaginemos que durante una meditación reventamos el globo de tal fantasía e imaginemos que estamos ya disfrutando la verdadera felicidad, sin apegos ni impaciencia. O que fluimos con las dificultades, “observándolas” (por lo menos intentándolo) con desapego, como simples “observadores”. ¿Qué puede llegar a ocurrir?

Puedes visitar también:

www.budistas.blogspot.com

www.javierakerman.blogspot.com

Foto de Marian: Meditación caminando con el maestro Krishnananda.

11 comentarios:

Jan Puerta dijo...

El "yo" y el sufrimiento a veces va unido por una causa efecto que una vez meditada nos lleva al principio de todo.
Somos, y por esa simple razón hemos de saber estar. Primero con nosotros mismos. Con los demás, simplemente sucede.
Un abrazo

Sara O. Durán dijo...

Tenemos el deber de transformarnos en seres mejores y más felices.
Te ves espectacular en esa foto de la entrada. cuando puedas pasa por mi jardín, para que veas que lindo se ve tu blog allí.
Un abrazo cariñoso de anís estrella.

luzysolyluna dijo...

Te entiendo. Pero es dificil.
No imposible.... Pues a seguir, luchando .
un abrazo.

Antonio Thubten Sherab dijo...

curiosamente hoy estaba escribiendo una entrada en mi blog sobre la diferencia entre el ego y nuestra esencia (alma o mente de Buda) y como muchas veces ocurre al leerte mis sospechas se confirman con las palabras de alguien con mas experiencia en el camino.
un gran abrazo

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Totalmente de acuerdo, querido Javier, con los problemas, nuestro ego se recrea y se infla, cuando, como dices, deberíamos ser capaces de observarlos como meros testigos, sin juicio, desde fuera.

Esta precisamente fue una práctica que hice ayer en mi clase de kundalini yoga pues fui capaz de conectar con mi silencio interior.

Lo que está claro es que el ser esta desapegado de las quejas y lamentaciones y no entra en el juego de críticas a que nos somete el ego o el yo con el que nos identificamos, como bien dices en tu post. Creo sinceramente, que el desapego, la aceptación y la paz mental están entre los secretos de la felicidad.

Pero al ego le cuesta aceptar, todo lo cuestiona... y con el sufrimiento, se crece.

Marisa dijo...

Una buena reflexión
para este fin de semana.
"desapego" es la palabra.

Un abrazo grande.

merce dijo...

Me viene de perlas, este texto en este momento.

Gracias Javier, un abrazo.

Olga i Carles dijo...

El yo inferior es el padre de todo sufrimiento junto con la queja y la critica.
Cuando el Yo Superior asciende y controla al inferior todo sufrimiento desaparece.



Un abrazo.

carlos de la parra dijo...

Precioso el concepto de observar tus dificultades y renunciar a ellas.

Olga i Carles dijo...

Un ego hinchado lleva a la muerte del Alma.
Un Alma encarnada llega a la cima y se postra ante el sol.



Un abrazo.
Gracias.

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Será cuestión de poner en práctica esa meditación que propones