Si el “yo” en el fondo no existe y es causa de sufrimiento, cuando compro algo “para mi” en realidad estoy comprando sufrimiento. Cuando compro algo, lo pago. Lo que compro “es mío”. Y cuando posees algo, es tuyo, es para ti inicialmente, a no ser que compres algo para “regalarlo a otra persona”. En este caso no compras para ti sino “para otro” y tal vez te haga sentir bien por el hecho de hacer feliz “al otro”. Esa es la diferencia en la economía budista: compras para dar, para “regalar felicidad” o proporcionar abundancia a los demás. El dinero en sí, como expresa el budismo, no es intrínsecamente ni bueno ni malo. Nuestras acciones son las que pueden derivar en actos que generen sufrimiento o por el contrario felicidad.
La subsistencia correcta es uno de los requisitos del Noble Camino Óctuple del Buda. Los medios de subsistencia correcta budista, aplicados a la economía, nos dicen que deberíamos trabajar para generar felicidad y en un trabajo que no provoque sufrimiento físico o mental a las personas y al resto de los seres sintientes, ni enfermedades ni dolor. La “Plusvalía Budista” consiste en repartir buena parte del beneficio obtenido (empresario) con quien lo trabaja honestamente (los productores o trabajadores), y éstos a su vez deberían gastarlo en beneficio de los que le rodean y no utilizarlo como fuente de apego y encadenamiento egoísta. El dinero es como el agua, si no fluye “se estanca y se corrompe”. No acumules, simplifica tu vida y “economiza tu libertad”. Invierte en ser libre y liberar a los demás, teniendo lo justo y ganado honestamente. El capitalismo salvaje es el reflejo de la ignorancia y de los apegos atávicos que nos encadenan a la rueda del samsara.
Puedes visitar también, si lo deseas:
www.javierakerman.blogspot.com
www.doctorakerman.blogspot.com
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17 comentarios:
totalmente de acuerdo, todos dependemos de todos y si el dinero debe circular.
un saludo
merian
Una sonrisa sincera no se puede comprar.
Ojala no fuese el dinero, el patrimonio de unos pocos. Ojala.
Un abrazo
Confiar en que un día empezarán a comprender los que atesoran solo para sí, que ese no es el camino. La única forma de ser libres es mediante el desapego, indudablemente.
Un abrazo con cariño.
El dinero es el más perfecto y acabado producto del ego. Ni poco ni mucho es bueno. Un gran abrazo Javier.
Simplificar nuestra vida, vivir con lo justo y necesario, no acumular, para qué? aligerarse de equipaje, se camina mejor ,
miras los pájaros por poner un ejemplo , tienen lo justo,su cobijo el cielo y la tierra y siguen cantando todos los dias, a la brizna de hierba el rocío la hace feliz y tan hermosa como la más bella flor
Todo un ejemplo el que la naturaleza nos brinda cada día
Gracias Javier, recibe un agradecido abrazo
no puedo añadir nada a tu maravillosa propuesta Javier ni a los comentarios de los demas "tertulianos"...gracias a todos por vuestras reflexiones
un abrazo
Estoy de acuerdo con lo que dices, pero es tan complicado llevar a cabo en una sociedad acostumbrada cada vez mas a depender del dinero. Un abrazo
Muy interesante, leí por ahí que conviene entender el dinero como energia divina, simplemente es util como un medio más de relacionarnos, hacerlo fluir es fuente de prosperidad.
Creo que como el amor bien entendido, cuanto más se dá más tenemos para dar.
Gracias Javier siempre por tu inspiración.
Muy interesante reflexión, Javier. Que el dinero no se estanque porque se corrompe. Muy bueno.
Hace unos meses atrás aprendí algo del monje que vino a Mendoza y habló de la diosa Tara Verde y de las riquezas. Tuve otra visión del "pedir riqueza" no sólo espiritual sino también material. Antes no lo comprendía. Pero entendí dándome cuenta de qué es lo que yo hacía al pedir para mis hijos y su bienestar y el mío propio para ayudar a ellos y a quien pueda necesitar. También comprendí que el dinero me puede ayudar en mi crecimiento interior si pudiera viajar para adquirir conocimientos en lugares sagrados y así yo poder transmitir lo aprendido.
No sé si me expliqué bien o si es correcto lo que digo.
Un beso grande para ti, Javier. Siempre aprendo mucho aquí en tus blogs.
Me ha gustado mucho este blog y me viene bién en estos momentos respirar un poco de paz.
GRACIAS, UN SALUDO
Brillante, como todo lo que publicas mi admirado y muy apreciado Maestro javier. Te dejo esta reflexion que encontre y que encuenttro hermosa :
"Para una persona que desconoce el camino del zen,
las montañas son montañas y los ríos son ríos;después de un primer vislumbre de la verdad del zen,
las montañas ya no son montañas y los ríos ya no son ríos;
después de la iluminación,
las montañas vuelven a ser montañas y los ríos vuelven a ser ríos"
Vivir esclavos del dinero
es poner cadenas
a la vida..
Una perfecta reflexión.
Besos
La idea de poder y posesión refuerza la idea de separación a la que nos esclaviza el ego. En realidad, deberíamos valorar que nuestras acciones afectan a las de los demás y a la inversa en lo que podríamos considerar una responsabilidad global. Sin embargo, el ego considera que responsabilidades y problemas sólo lo son las suyas, descartando las de los demás. Es triste porque da la espalda a que todos provenimos y somos la misma conciencia creadora.
Será interesante hacer comprender que ésta energía del dinero debe regularse para que no cése su función reciclable y de bonanza económica pública.
El problema es que el 3% de la población acumula los recursos y tiende a congelar el movimiento o flujo de los mismos, y ésto lleva a partes del colectivo humano a la esclavitud y a la miseria.
Es hora de reordenar los sistemas y poner derechos irrenunciables, como el acceso a una economía no esclavizante mantenida por un 20 % que siempre estaría en activo para generar trabajo edificante, y no necesariamente lucrativo a corto plazo.
Como tener siempre un conglomerado aplicado a la resiembra y a la regeneración ecológica.
Hace falta dignificar el dinero y el trabajo.
Como decía Jesús, no se puede adorar a Dios y al dinero. Aquí, transladado el ejemplo, podemos asumir que la materialidad ejerce un apego en el hombre que le distrae de lo verdaderamente importante.
El dinero.
Saberlo apreciar sin poseer para que circule libremente por los conductos de la Luz del Alma.
Un abrazo.
Buena entrada, Javier... cotidiana y conocida pues ese apego al yo se proyecta en el dinero y entodo lo demás.
Comprender la falta de existencia inherente nos ayuda a liberarnos de todo apego, mal uso y mala comprensión.
Un besazo, Javier!
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